miércoles, 13 de mayo de 2009

Primer día

El despertador sonó a las 4:30 de la madrugada.Fuera hacía mucho frío,pero era un frío casi primaveral.No podía creer que aquel día hubiese llegado,por fin,después de tanto tiempo de espera,el viaje a Paris estaba ante nuestros ojos.Después de tomar un pequeño desayuno y coger todo lo necesario para el viaje(incluida la maleta) nos dispusimos a salir de casa.Cuando llegamos al instituto,recuerdo que había gente en el autocar que nos conduciría al aereopuerto,pero la mayoría estaban fuera,padres y alumnos.Poco a poco fueron viniendo más padres y alumnos y cuando pasaron lista y comprobaron que estabamos todos,nos subimos al autocar y marchamos de noche hacia el aereopuerto de Barajas.Nada mas llegar,hicimos una enorme cola para facturar maletas y después nos dispusimos en la T-4 a esperar a que se abriera la puerta de embarque.Estariamos cerca de una hora esperando cuando la profesora nos repartió los billetes para embarcarnos en el mejor viaje de todos los tiempos.
Una vez en el avión,estabamos todos separados y cuando por fin despegó nos apiñamos todos juntos como pudimos entre los asientos(cada uno sentado en uno,respetamos todo).Cuando llegamos al Aereopuerto de Orly,recuerdo que era extraño y antiguo.Las maletas salieron sin problemas y nos dispusimos a entrar en el autocar que nos llevaria a el Hotel.Las calles estaban mojadas porque habia llovido pero justo cuando llegamos,dejó de hacerlo.Se podía decir que el día iba a ser perfecto.Llegamos al hotel y nos repartieron las habitaciones.Bajamos todos y nos
explicaron lo que haríamos durante el día y nos dispusimos a ir andando hasta el metro.Estaba lejos,habría a lo mejor un kilómetro de distancia del hotel a la estación.Nos repartieron los bono-metros parisinos y entramosa la estación.Todos nos sorprendimos al ver que el metro venía en la otra dirección que en España.Entramos y llegamos a la Isla de la Cité y a Notre Dame.De nuevo todos nos sorprendimos por la espectacular visión que teniamos delante.Era absolutamente perfecta y muy muy alta.Nos sentamos a la espera de que nos repartieran las entradas para poder subir a las torres,y fue momento de fotos y llamadas.Cuando comenzamos a subir escalones,no sabíamos que ibamos a estar allí,lo menos diez minutos subiendo.A menos de la mitad del camino,hicimos un descanso en una sala donde vendían souvenirs de la catedral y demás cosas.Y continuamos subiendo.Cuando por fin llegamos a las alturas y vimos Paris,propiamente dicho nadie sintió vertigo,todos estabamos asombrados,porque,entre otras cosas,la Torre Eiffel se alzaba en el horizonte y se veían ademas,el Sena,la Sainte Chapelle,y todos los edificios boemios de París.
Después de bajar las escaleras de las torres visitamos la Catedral por dentro.Y era preciosa y enorme.Estaba dividida en una nave central,y a los laterales,donde había vidrieras,se dividían,algunas en pequeños altares.Pero lo mas asombroso de todo era el enorme rosetón de cristal que brillaba en lo alto.Nada más salir nos dieron vía libre para ir a comer y comprar algo si queríamos,y decidimos quedar con todos en el Bulevar San Michael.
Buscando una Crepería y un sitio donde poder comprar una botella de agua nos dieron las cuatro y media de la tarde hasta que encontramos todo y fuimos a un tipico puesto de bocadillos Parisinos a comer lo primero que pillaramos.Después de comer fuimos al Bulevar ( en el que había una enorme estatua del Angel San Miguel matando a un demonio incrustada en la pared) y nos fuimos todos a ver París de nuevo (el Ayuntamiento,la Consergerie...etc).Cogimos nuevamente el Metro hacia el Arco del Triunfo donde desde la estación se veía lejano.Cruzamos por debajo de la carretera por un subterraneo que lleva a el Arco y llegamos.Eran las seis de la tarde,y como es constumbre entre algunos Parisinos, se honra la memoria de los caidos en la guerra a las seis de la tarde de todos los días en el Arco del Triunfo,junto a la llama del Soldado Desconocido ataviados de banderas y trajes militares.Después de verlo fuimos andando hacia la plaza del Obelisco,por los Campos Elíseos.Como era de noche no pudimos apreciarlo muy bien,solo recordamos que eran enormes de anchos y sobretodo de largos.Llegamos a la plaza y contemplamos el Obelisco,que tenía en la punta una "capucha" dorada,y nos contaron que ahí estuvo durante la revolución Francesa la guillotina que se cobró las vidas de tanta gente.
Volvimos al Metro y nos dirigimos hacia el restaurante donde cenaríamos hasta el fin de nuestros días en París,el Flunch.
Después de cenar nos fuimos al hotel de nuevo para descansar,porque el día siguiente sería completo.